A menudo se confunde el Citriodiol® con la citronela; sin embargo, se trata de productos totalmente distintos que proceden de plantas diferentes.
El Citriodiol® se obtiene a partir de un aceite esencial extraído de las hojas del árbol eucalipto citriodora (Corymbia citriodora), mientras que la citronela se obtiene del limoncillo (Cymbopogon). La diferencia más significativa es que Citriodiol® contiene, de media, un 71 % de PMD (p-mentano-3,8-diol) de origen natural, junto con otros compuestos naturales que se potencian entre sí para lograr su eficacia contra los insectos.
Se ha demostrado en estudios independientes que los productos con Citriodiol® repelen a los insectos que pican, como los mosquitos, entre 4 y 8 veces más tiempo que los productos con aceite de citronela (Barnard, 2004).
La citronela solo contiene trazas de PMD y ya no se permite su venta en Europa como repelente de insectos.
El PMD presente en Citriodiol® se obtiene directamente de aceites esenciales de origen vegetal y se complementa con otros componentes naturales que contienen un 100 % de pureza. Se ha demostrado en estudios independientes que este producto natural de PMD, que a veces se denomina «aceite botánico rico en PMD» (PMDRBO) o «aceite de eucalipto limón» (OLE), es un 50 % más eficaz a la hora de repeler insectos que la misma cantidad de PMD sintético (Drapeau, 2011).
Es importante destacar que el Citriodiol® se encuentra en la naturaleza en su forma final, lo que significa que no se añade nada al medio ambiente que pueda alterar el orden y equilibrio naturales. Además, se produce mediante un proceso totalmente sostenible y renovable.
En comparación, lo que comúnmente se conoce como PMD sintético no proviene de un aceite esencial, sino que suele sintetizarse químicamente mediante un proceso más complicado de varios pasos, por ejemplo, a través de un proceso de producción de mentol. El material resultante contiene únicamente PMD y carece de los co-componentes de los aceites esenciales que mejoran su eficacia.
Gran parte de los repelentes tradicionales contienen un principio activo sintético conocido como DEET. Uno de los principales problemas del DEET es que tiene propiedades corrosivas que pueden disolver materiales que, de otro modo, serían duraderos, como el plástico, el nailon e incluso la pintura. Esto puede provocar daños en gafas, equipamiento deportivo, ropa y otros efectos personales con los que pueda entrar en contacto. Además, muchas personas prefieren evitar el uso habitual de este producto en la piel.
En los últimos años, también ha crecido la preocupación por el uso de repelentes de insectos compuestos de DEET en la salud y el medio ambiente. Se han notificado algunos casos de efectos neurotóxicos en niños pequeños, resistencia por parte de los mosquitos y una acumulación innecesaria de DEET en algunas vías fluviales públicas. Muchos usuarios, además, rechazan el fuerte olor a «químico» del DEET.
Citriodiol® es un principio activo repelente de insectos 100 % LIBRE DE DEET que se obtiene de árboles de eucalipto citriodora cultivados de forma sostenible, renovable y ética. Muy superiores a otros productos de origen vegetal y con una eficacia probada equivalente a la de los productos sintéticos que contienen DEET, los repelentes de insectos a base de Citriodiol® son una alternativa vegetal eficaz, rápidamente biodegradable e inofensiva.
¿Sabías que los mosquitos son los animales más mortíferos del planeta, responsables de aproximadamente 750.000 muertes al año debidas a la transmisión de enfermedades transmitidas por la sangre?
Las hembras de mosquito, que necesitan nutrientes para completar su ciclo reproductivo, se sienten atraídas por los huéspedes de sangre caliente, mientras que los machos se alimentan de la savia y el néctar de las plantas. Curiosamente, los mosquitos no dependen de la visión ni de la estimulación mecánica para encontrar a sus víctimas llenas de sangre, sino que cuentan con delicados receptores sensoriales en sus antenas y palpos maxilares que les ayudan en su búsqueda. Estos sensores detectan olores, dióxido de carbono y corrientes de convección cálidas que emanan de nuestros cuerpos y alertan a los mosquitos de la presencia de animales vivos. La sudoración puede aumentar la temperatura de la piel y la convección de aire caliente, a la vez que libera ácido láctico, lo que atrae aún más a los mosquitos.
Citriodiol® actúa directamente sobre estos receptores y sus neuronas para interrumpir el proceso de señalización, confundiendo y desorientando al mosquito para que no pueda localizar a sus presas. Esta interferencia impide que los mosquitos se posen en la piel sin necesidad de matarlos.
Los insectos que pican no solo son molestos, sino que también pueden ser portadores de enfermedades mortales como la malaria, el dengue y el virus del Zika. La prevención de las picaduras de insectos puede lograrse de dos formas principales: matando al insecto con productos denominados insecticidas, o con el uso de repelentes para crear una barrera que resulte desagradable o confusa para los insectos, impidiéndoles que se posen y piquen.
Es curioso que, de las aproximadamente 3.500 especies conocidas de mosquitos, solo alrededor del 6 % (unas 100 especies) se alimentan de humanos, y solo las hembras en época de reproducción. La gran mayoría son polinizadores y no se alimentan de sangre. Del mismo modo, las garrapatas y los mosquitos son importantes fuentes de alimento para aves, murciélagos, reptiles y anfibios, por lo que es mucho mejor repelerlos para evitar sus picaduras que erradicarlos por completo de la naturaleza.
Por otra parte, los insecticidas suelen contener sustancias químicas potentes que pueden ser perjudiciales para los seres humanos y el medio ambiente. Estas sustancias químicas suelen requerir el contacto directo con el insecto para actuar, pueden acabar acumulándose en el medio ambiente y pueden provocar resistencia en los insectos si se usan de manera habitual. También pueden afectar a abejas, polillas, arañas y otras especies que son vitales para el ecosistema.
Al ser un repelente de origen vegetal derivado del aceite del árbol eucalipto limón, Citriodiol® se convierte en la alternativa eficaz, ideal tanto para toda la familia como para el medio ambiente.
Sí. Estudios recientes realizados para la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA, por sus siglas en inglés) y revisados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han demostrado que el aceite de eucalipto limón que contiene Citriodiol® es altamente eficaz a la hora de repeler las especies más comunes de garrapatas que propagan la enfermedad de Lyme. En el ensayo, se demostró que el aceite de eucalipto limón al 30 % proporcionaba un tiempo medio de protección total contra las garrapatas de los ciervos de casi 5 horas (290 minutos, además de una protección contra las garrapatas marrones del perro durante más de 8 horas (532 minutos) y su efecto repelente contra la garrapata estrella solitaria era tan fuerte que superó las 10 horas de duración del estudio.
Diversos estudios han demostrado que Citriodiol® también es eficaz contra mosquitos, mosquitas, tábanos, flebótomos, piojos, pulgas, sanguijuelas terrestres y una gran variedad de insectos y artrópodos.